12 de abril de 2010

Más detalles del espionaje en la Comunidad de Madrid, esta semana en Intrerviú


Los tres guardias civiles en excedencia que trabajaban en la Consejería de Interior de la Comunidad de Madrid, a las órdenes de Sergio Gamón, no sólo espiaron a Alfredo Prada, hechos por los que ya estaban imputados. También vigilaron en abril de 2008 al vicealcalde Manuel Cobo. Así lo asegura el último informe entregado por la policía a la jueza encargada del caso, Carmen Valcarce, del que damos cuenta esta semana en Interviú.
Estos seguimientos quedaron reflejados por escrito en los partes que en su día publicó el diario El País. El informe elaborado por la policía analiza el contenido de los partes y, con los datos aportados por Telefónica, sitúa a los tres guardias civiles llamando o recibiendo llamadas en las mismas zonas que dicen los partes, es decir, vigilando a Cobo.

El estafador y su amigo, el obispo, esta semana en Interviú


Pedro José Urrutia Urrutia está encarcelado en la prisión de Martutene (Guipúzcoa) desde el pasado mes de diciembre, cuando fue extraditado desde Costa Rica, donde fue detenido gracias a las investigaciones de la UDEF Cenrtral de la Comisaría General de Policía Judicial. Urrutia está acusado de haber estafado veinte millones de euros al grupo empresarial vasco Indaux, tras ganarse la confianza del director financiero del holding, que también está acusado en el mismo procedimiento.
Lo sorprendente, como contamos esta semana en Interviú, es que, pese a la detención del estafador y sus cómplices y a la incautación de varios bienes en Costa Rica, la mayor parte del botín sigue sin aparecer. La última pista que sigue la Policía lleva a los agentes hasta la Conferencia Episcopal de Costa Rica, donde un obispo amigo del detenido puede guardar el secreto del dinero.

9 de abril de 2010

El juez Garzón del que me han hablado


Hace año y medio, cuando Baltasar Garzón decidió abrir una causa contra el franquismo y las críticas comenzaron a arreciar, escribí este post:
"Quiero escribir del juez Garzón del que yo he oído hablar desde hace dos décadas a policías y guardias civiles.
Recuerdo el entusiasmo con el que en 1990 los agentes de la Brigada Central de Estupefacientes me hablaban del juez que inició el primer macroproceso contra el narcotráfico, cuando las rías gallegas eran, poco más o menos, que Sicilia. El entusiasmo era tal que la operación no se llamó Nécora –como fue conocida por la prensa–, sino Mago, en honor del rey mago Baltasar (Garzón). Aquella macroinstrucción, como tantas otras del juez, no acabó en unas condenas demasiado duras y muchos de los procesados fueron absueltos. Pero abrió un camino por el que hoy se continúa andando. El mismo juez abrió el camino para golpear a ETA en sus estructuras civiles, mediáticas y económicas y hoy ETA está como está gracias a estos golpes.
Policías y guardias civiles dedicados a la lucha contra el narcotráfico, sobre todo, y el terrorismo me han hablado infinidad de veces de Garzón. Saben que es una estrella, que le encantan los medios, que los turistas españoles que se encuentran cuando viaja al extranjero se hacen fotos con él... Pero también es un juez con una inmensa capacidad de trabajo, con una visión global de problemas como el crimen organizado que ningún otro magistrado tiene... Me han contado como en interminables madrugadas ha estado al pie del cañón, dando mandamientos de entrada a horas intempestivas, cuando la mayoría de sus colegas ni siquiera se ponen al teléfono. Ese es el juez Garzón del que yo he oído hablar. Con sus luces y sus sombras, pero no es ningún imbécil, como se han empeñado en hacernos creer algunos."

Esta semana he hablado con muchos policías. Policías de distintas unidades y de distintas ideologías. Todos están dolidos con la decisión del Tribunal Supremo. Todos quieren que el juez siga en su despacho. Ninguno me ha hablado de los crímenes del franquismo, ni de la Ley de Amnistía... Todos me vuelven a recordar que Garzón siempre ha estado cuando ellos lo han necesitado. Uno de ellos me contaba ayer mismo una anécdota: "Hace muchos años, tuvimos que registrar la sede de un gran banco en busca de los depósitos que tenía un tipo allí en A y en B. El responsable nos dio la contabilidad A, pero no la B. Llamamos a Garzón y se lo contamos. Nos dijo que le comunicásemos al director que si no colaboraba, se presentaba él allí, cerraba el banco y nos daba un mandamiento de entrada y registro con el que podíamos poner patas arriba todo el banco".
Otro policía, veterano de la lucha antiterrorista, me decía hace unos días: "Si hoy ETA está como está no es por ningún ministro del Interior, es por el coraje del juez, que se atrevió a cerrar periódicos, herriko tabernas y a ilegalizar partidos etarras".
No soy jurista y, por tanto, no puedo analizar con profundidad la decisión del magistrado Varela. Simplemente, quería compartir con vosotros lo que a mí me han dicho del juez Garzón.

7 de abril de 2010

Las imágenes del crimen de Seseña


Es ya una costumbre. Cuando hay un crimen protagonizado por adolescentes o por jóvenes, todos los periodistas buceamos en la red, convertida en un gigantesco banco de imágenes de gente anónima. Cuando esa gente deja de ser anónima, sus rostros aparecen en álbumes virtuales, perfiles de redes sociales... Y a los periodistas nos viene muy bien. El crimen de Marta del Castillo fue un buen ejemplo de lo que quiero decir. Marta estaba muerta, pero seguía viva en Tuenti y sus fotos y las de sus asesinos fueron difundidas gracias a la popular red social.
Con el crimen de Seseña ha pasado algo similar, pese a la que la Guardia Civil retiró rápidamente el perfil de la presunta asesina en muy pocas horas. Pero ponerle puertas al campo es casi imposible. Desde hace 48 horas, en un perfil de Facebook creado para homenajear a Cristina Martín, algunos de sus compañeros están colgando fotos de la presunta autora del crimen. Era inevitable y difícilmente nadie va a poder actuar judicialmente, más allá de cerrar una y otra vez las páginas que se creen y en las que aparezcan esas imágenes.
Es labor de los que nos dedicamos a la información preservar la imagen de la menor detenida. No sólo porque así lo dice la ley, sino porque no debemos ser responsables de cerrar la puerta a una posible rehabilitación de quien con 14 años ha sido capaz de cometer un crimen tan cruel. Recuerdo a las niñas de San Fernando (Cádiz). Dos adolescentes asesinaron en el año 2000 a una compañera de instituto. Esta misma semana me han llegado noticias de que se encuentran absolutamente rehabilitadas. Han pasado diez años, ellas están cerca de los 30 años y su reinserción ha sido posible. Ese éxito se debe en parte a que han estado protegidas, se han preservado sus identidades y nadie conoce sus rostros.
Una cosa es que los compañeros de Cristina cuelguen fotos de su asesina movidos por un comprensible deseo de venganza y otra es, como ya he visto hoy, que algún periódico las publique, por mucho que tapen su rostro. Es tan irresponsable y, sobre todo, tan absurdo, como ligar las aficiones góticas de la joven homicida con un supuesto perfil criminal. Vestirse de negro, leer novelas góticas, ver Crepúsculo o dibujar muñecas con cortes y heridas no convierte a nadie en asesino potencial. Es una simplificación casi infantil.

4 de abril de 2010

Reflexiones de Domingo de Resurrección

Como sabéis algunos, llevo fuera de circulación unas cuantas semanas. En los próximos días regresaré a todas mis actividades habituales. Antes he tenido tiempo para observar con calma lo que pasa a mi alrededor y cómo se ha contado. Por eso, en este Domingo de Resurrección quiero compartir algunas reflexiones.

Terroristas buenos y terroristas malos. Hace unos días, me sorprendió el tratamiento que en nuestros periódicos se dio a los atentados en el metro de Moscú. En España sabemos bien lo cruel que es hacer volar unos vagones atestados de viajeros que se dirigen a sus tareas cotidianas y que nada tienen que ver con la participación de España en la guerra de Irak o con la política de sangre y fuego emprendida por Putin en el Caúcaso. Sin embargo, leí algún editorial en periódicos de Madrid en el que se intentaba dar alguna explicación a lo que no la tiene.
Cargar los muertos del metro a los dirigentes rusos y a sus despiadadas políticas en Chechenia se puede volver en contra de quien hace ese perverso razonamiento, sobre todo si se hace desde España, país en el que conocemos bien unas cuantas clases de terrorismo, Si, para colmo, unos días después aparece Doku Umarov, un autoproclamado emir del Caúcaso, reivindicando los atentados y asegurando que quiere crear un único estado islámico en la zona, los parecidos con los argumentos de Jamal Ahmidan y Serhane el Tunecino comienzan a ser inquietantes. Los muertos de Moscú son tan inocentes como los de Madrid, Nueva York, Beslan y Londres. Son víctimas de la demencia de unos iluminados nihilistas envenenados por la basura propagada desde algunas mezquitas o manipulados por personajes tan dudosos como este Umarov, que fue asesino antes de emir. Cuando esto se tiene claro, se puede comenzar a hablar de los crímenes de Rusia en Chechenia o de las víctimas de la guerra de Irak.

Desaparición y crimen inquietante. La desaparición de Cristina Martín de la Sierra tenía todos los visos de convertirse en un crimen. Era lo que hasta hace bien poco se llamaba desaparición inquietante en la nomenclatura policial, término que ha caído en desuso por las guerras intestinas entre policías y guardias civiles. Desgraciadamente, las peores previsiones se han cumplido y Cristina, una niña de 13 años, fue asesinada. Pero el caso aún es más inquietante. Tal y como adelantó ayer Informativos Telecinco –enhorabuena a los compañeros de la cadena privada–, una amiga de la víctima, menor de edad, ha sido detenida por su presunta participación en la muerte de Cristina. Otra vez volverá el debate sobre la Ley del Menor y la benevolencia con la que son tratados por ella los menores que cometen delitos tan graves como éste. Y, sospecho, tampoco esta vez nadie dará una solución. Yo tampoco la conozco.
Un último detalle me ha llamado la atención en este caso. Quizás las víctimas se han acostumbrado ya a estar expuestas ante los focos mediáticos y actúan en consecuencia. Es la única explicación que encuentro al hecho de que el padre y un hermano de Cristina compareciesen ante la prensa nada más haberse hallado el cadáver y relatasen a los medios extremos tan íntimos como la forma en la que le habían contado a la hermana pequeña de la víctima que Cristina había muerto: "Le he dicho: 'Dios ha llamado a tu hermana y ya no la volverás a ver más'. También le he dicho que lo bueno es que el ordenador ya será para ella".

25 de marzo de 2010

Gitanos y policías


Leyendo este reportaje de Francisco Javier Barroso en El País no he podido evitar un pequeño ataque de melancolía. Un grupo de gitanos impartió un seminario de cuatro horas Academia de Policía. Allí, los calós dieron a los agentes unas mínimas normas sobre cómo comportarse ante este colectivo y de allí salieron consejos como que, en caso de duda, hay que acudir al gitano viejo, al hombre de respeto.
Mientras leía el reportaje retrocedía en el tiempo muchos años, cuando estaban en pie en Madrid Los Módulos y Los Focos, los dos primeros grandes supermercados de la droga de la capital, allí donde algunos gitanos comenzaron a cambiar la chatarra por el caballo, allí donde –como me decían en aquella época algunos viejos gitanos del lugar– empezaron a cambiarse las leyes ancestrales gitanas por las leyes de la droga. En esos años, los policías destinados en la comisaría de San Blas aprendieron a distinguir al gitano bueno del malo y al traficante del yonqui. Y nadie les dio seminarios. Cuando se producía un crimen en esa zona, los inspectores de Homicidios sabían bien dónde ir. Hablaban con el patriarca y le pedían que le entregasen al asesino… Aquello funcionó hasta que esos poblados comenzaron a ser lugares sin ley, donde la heroína era el único código válido.
Unos años más tarde, en la eclosión de La Celsa y La Rosilla, recuerdo a un hoy comisario, entonces inspector destinado en la comisaría de Vallecas Villa, paseando como un sheriff del oeste por esos poblados –verdadero territorio comanche– y llamando a cada gitano por su nombre. “Anda que vaya fregoneta que te has comprado, ¿de dónde has sacado el parné?”, le decía a un conocido traficante. “De la fruta, señor comisario, de la fruta”, le contestaba el caló, sabedor de que el inspector sabía perfectamente que hacía muchos años que no vendía ni un melón.
A La Celsa y La Rosilla le siguieron Las Barranquillas. Recuerdo a los policías de Vallecas Villa vigilando las chabolas desde apostaderos hechos sobre vertederos, donde las ratas pasaban por encima de ellos. Y a los niños gitanos, a bordo de potentes motos, subir para comprobar si había policías y dar el agua. Los tiempos ya habían cambiado y ni siquiera se podía entrar en el poblado sin grandes dosis de ingenio. Como aquella ocasión en la que unos policías se metieron en cajas de televisores y así, en ese singular caballo de Troya, simulando una entrega a domicilio, lograron acceder a un punto de venta de droga.
A Las Barranquillas le ha sucedido La Cañada Real Galiana como escenario de esa desigual guerra de la policía contra los traficantes. Aunque, como dice uno de los protagonistas de la imprescindible serie The Wire, “no es una guerra, porque las guerras se acaban”.
Los tiempos han cambiado para todos. La inmensa mayoría de los gitanos son personas integradas completamente en la sociedad y la inmensa mayoría de los policías no sólo no tienen perjuicios raciales con los gitanos, sino que son los que mejor conocen sus, a veces, incomprensibles códigos. Eso no tiene nada que ver con la guerra contra las drogas, que no es una guerra contra los gitanos. Tanto han cambiado los tiempos que me viene a la memoria una imagen que viví hace poco. En la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, en Tres Cantos, habían hecho reformas y habían comprado mobiliario nuevo. Los mandos llamaron a los gitanos de la zona para que se llevasen el mobiliario antiguo. La imagen de los calós entrando en el cuartel y llevándose en volandas escritorios, mesas, sillas y hasta alguna figura de la Virgen del Pilar –patrona del Cuerpo– fue impagable.

22 de marzo de 2010

Interviú revela esta semana cómo los espías acabaron con Ramón Calderón


Ramón Calderón dejó la presidencia del Real Madrid en enero de 2009, después de que estallase el escándalo de la asamblea de socios que manipuló. El descubrimiento de este fraude fue la puntilla que le asestó el equipo de detectives privados que desde el mes de marzo del año anterior espiaban e investigaban los movimientos, los intereses y las relaciones de Ramón Calderón, su familia, su junta directiva y sus hombres de confianza.
Esta semana, revelamos en Interviú cómo se gestó, lo que costó y quién estuvo detrás de lo que fue una precisa operación de demolición contra el mandatario blanco. Durante nueve meses, agencias españolas e italianas de investigación privada grabaron con cámaras ocultas a toda la junta directiva y pusieron al descubierto numerosas irregularidades, que acabaron pasando factura a Calderón. Todo, esta semana en Interviú.

21 de marzo de 2010

Interviú habló del refugio etarra de Venezuela en noviembre de 2007


"Los servicios antidroga españoles no están nada contentos con Chávez. Pero tampoco los grupos antiterroristas. Por un lado, organizaciones integristas islámicas violentas, como Hamás y Hezbollah, ya tienen oficina y simpatizantes en Venezuela (ver recuadro). Por otro, más estrictamente español, el asunto de los etarras que viven en Venezuela, muchos desde los años 80. “Lo que ha cambiado con Chávez es que los etarras antes eran empresarios privados que financiaban desde allá; ahora muchos están integrados en la estructura del régimen, y se han unido con otros procedentes de México desde que el Gobierno de allí empezó a colaborar con nosotros. Algunos cobran de gobiernos y municipios controlados por los chavistas, incluso. Y todos tienen ya pasaporte venezolano”, asegura un agente antiterrorista.
La cabeza visible de los etarras en Venezuela es Arturo Cubillas, acusado de tres asesinatos entre 1984 y 1985, cuando formaba parte del comando Oker. Cubillas se refugió allí en 1989 y abrió un restaurante al que llamó como su grupo asesino, en el que compartía pistolas con Idoia López Riaño, la Tigresa. En Venezuela, Cubillas se casó con Goizeder Odriozola, hija de exiliados vascos. En 2005, el Gobierno de Chávez lo nombró director de Bienes y Servicios del Ministerio de Agricultura. Su esposa pasó del mismo ministerio a convertirse en directora general del Despacho de la Presidencia, una especie de gabinete de Chávez. Atrás quedaban las extradiciones en 2002 de Sebastián Etxaniz –condenado por tres asesinatos– y Juan Víctor Galarza. El Gobierno de Chávez rectificó pronto y ofreció pagar 325.000 euros de indemnización, aunque luego anunció que no lo haría.
En Venezuela viven cómodamente, según informes antiterroristas españoles, Miguel Ángel Aldana, alias Askatu –acusado de dos asesinatos–, María Arana Altuna, Carmen Albizu Etxabe... Hasta unos cuarenta etarras. Algunos, los más afortunados, trabajan ya para ayuntamientos chavistas".

Este texto forma parte de un reportaje escrito por Luis Rendueles y por mí en Interviú y publicado el 19 de noviembre de 2007. En él, detallábamos varias de las conexiones del régimen de Chávez con narcotraficantes y terroristas. Podéis comprobar cómo hablábamos de Cubillas y de las relaciones de los etarras con los círculos bolivarianos. Casi tres años después, el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco ha puesto en negro sobre blanco y con membrete de la Administración de Justicia las relaciones de etarras con narcoterroristas de las FARC y la cobertura que da a ambos grupos el caudillo bolivariano.
Recuerdo que la publicación de este reportaje coincidió con una visita a Venezuela de una delegación policial española de alto nivel para hablar de narcotráfico. España pretendía asumir en Venezuela lo que la DEA –expulsada de allí– hace en el resto del Cono Sur. Los comisarios españoles desplazados al país sudamericano tuvieron que aguantar cómo sus colegas les mostraban el texto de Interviú pidiéndoles explicaciones. No hubo mala intención. La fecha de publicación estuvo mal escogida, pero el reportaje, como vemos hoy, era certero. Hoy mismo, en El País, José María Irujo publica una muy buena historia sobre el balneario que los etarras tienen en Venezuela.

16 de marzo de 2010

Utilizar a las víctimas


Me provoca cierta tristeza y muchas dudas ver a Juan José Cortés haciéndose fotos con políticos. Ayer, el padre de Mari Luz Cortés, la niña asesinada en Huelva por el pederasta reincidente Santiago del Valle, anunció que asesorará al Partido Popular en sus propuestas para reformar el Código Penal. Imagino la dirección de sus propuestas, que irán encaminadas todas a endurecer la actual legislación, algo que también yo pienso que es necesario en algunos delitos.
Tengo un inmenso respeto por Juan José Cortés y creo que su reacción ante una tragedia que sólo los que la han pasado son capaces de calibrar es ejemplar. Recuerdo aún este magnífico reportaje que hizo sobre él Luz Sánchez Mellado en El País Semanal y que le perfilaba como una figura humana gigantesca. Y por eso, precisamente, me asaltan las dudas cuando le veo fotografiarse con un político. No me gusta que las víctimas sean utilizadas. Ni por los medios de comunicación ni por los partidos políticos. Unos y otros fagocitan a velocidad de vértigo a quienes primero muestran como banderas. Las víctimas del terrorismo saben bien de lo que estoy hablando y las víctimas del 11-M, mucho más. Por eso me inquieta y me incomoda ver a Juan José Cortés en un sofá junto a Rajoy. Me inquietaría igual verle con Zapatero, con Rosa Díez o con Anglada...
Cortés, como los padres de Sandra Palo o como tantos otros familiares de víctimas, mantienen una lucha legítima para que España deje de ser uno de peores países del mundo para ser víctima de un delito violento, pero esa lucha se diluye y se convierte en demagogia cuando a ella se adhieren los partidos políticos.

14 de marzo de 2010

Los detalles de la detención de Gabriel Jordá, esta semana en Interviú


Gabriel Jordá, el pederasta detenido la semana pasada en Guatemala, llegó a España el sábado, a las 15.30, custodiado por dos agentes de Interpol, que le pusieron a disposición de la justicia, después de casi tres años de fuga. Esta semana, en Interviú, podéis leer todos los detalle de la detención del pedófilo, que se produjo tras la publicación en nuestra revista de la exclusiva sobre su paradero. Además, podéis ver todas las fotografías del momento de su arresto en las inmediaciones de Casa Guatemala.
En el reportaje que publicamos esta semana también podéis ver detalles sobre el orfanato en el que Gabriel estuvo desde verano de 2007, una ONG que desde hace treinta años trabaja en una de las zonas más pobres del país centroamericano, formando y alimentando a niños de las aldeas más próximas y de todo el país. El caso de Jordá no puede, como he escrito ya antes, ensuciar la labor de la ONG, de sus cientos de voluntarios –muchos de ellos españoles– y de los trabajadores que aseguran a los niños del hogar arroz y frijoles tres veces al día todos los días del año. Es lo único que pueden ofrecerles. Y esos niños son unos afortunados.

13 de marzo de 2010

La testigo estrella


Fue la estrella de los platós en los primeros días de lo que hoy se ha convertido en un deprimente culebrón. La novia de Miguel Carcaño, la menor que compartía cama con el asesino de Marta del Castillo, apareció en Tele 5 y dio el que fue presentado como el testimonio más esperado del caso, la clave de todas las incógnitas que rodeaban el asesinato... La comparecencia de la menor le costó a la cadena privada un varapalo judicial y muchas críticas –algunas de ellas hechas por colegas con los colmillos afilados, deseosos de haber sido ellos los que hubiesen contado con ese testimonio–, entre otras la mía. Lo dije hace un par de días en el Congreso de Periodismo Digital: las televisiones han convertido la información de sucesos en un espectáculo, en puro entretenimiento. El testimonio de la novia de Carcaño no tenía ni tiene ningún valor periodístico. Ayer se quitó la careta y me dio la razón: "Mentí a la policía y le puedo mentir a cualquiera", dijo en los juzgados. Si tiene ese desparpajo delante de un juez, imaginad la cantidad de basura y de mentiras que debió contar en sus intervenciones televisivas. Aunque estoy seguro que a los artífices de su comparecencia en los platós de Tele 5 les da absolutamente igual. El espectáculo debe continuar...

12 de marzo de 2010

Fue un placer


Fue un placer. Fue un placer reencontrarme después de tantos años con Ramón Lobo, compañero en aquella maravillosa aventura llamada El Sol, y, seguramente, el mejor reportero del momento. Fue un placer escucharle su sesión, en la que estuvo acompañado por Alfonso Armada –al que tuve el gusto de conocer después de haberle leído durante muchos años– y José Martí Gómez, otros dos enormes periodistas. Fue un placer conocer al director de El Periódico de Aragón, Jaime Armengol, y compartir mesa con él y con dos monstruos del periodismo de sucesos y, además, amigos, Mayka Navarro y Jesús Duva. Fue un placer tener un auditorio lleno de jovencísimos candidatos a periodistas a los que ni la crisis, ni las precarias condiciones de trabajos que les espera, ni el pesimismo que ha invadido de manera inexorable nuestro oficio les quita las ganas de convertirse en periodistas. Fue un placer hablar, discutir y confrontar opiniones con ellos. Fue un placer y un privilegio asistir al XI Congreso de Periodismo Digital y comprobar la amabilidad, la eficacia y la profesionalidad de todo el equipo que organiza el evento, encabezado por Fernando García. Gracias por contar conmigo.
En definitiva, fue un verdadero placer hablar de periodismo de sucesos. Porque parece que a algunos de los asistentes –no, desde luego, a los estudiantes– se les olvida que el congreso al que me invitaron es de Periodismo. Digital, sí, pero de periodismo. Y como dije y remarqué ayer, sólo hay dos periodismos: el bueno y el malo. Y ayer Jesús, Mayka y yo hablamos de buen periodismo. El que intento, día a día, seguir haciendo en Interviú, en Onda Cero y aquí, en mi web.

9 de marzo de 2010

Casa Guatemala es mucho más que Gabriel Jordá


Gabriel Jordá fue arrestado a las 19 horas del lunes –hora de Guatemala– en las inmediaciones de Casa Guatemala, en Río Dulce. La publicación en Interviú del reportaje en el que contábamos su historia precipitó la detención del pederasta fugado. Los responsables de la ONG actuaron con rapidez y denunciaron ante la Fiscalía la presencia del voluntario español en su orfanato después de conocer quién era en realidad el profesor que llevaba con ellos desde 2007. Jordá será enviado a nuestro país en las próximas horas.
Casa Guatemala ha actuado con una celeridad absoluta. Me consta que la revista Interviú apenas acababa de llegar a los quioscos, cuando el responsable de la ONG en España despertó a la directora del hogar en Guatemala para que tomara las medidas encaminadas a facilitar la detención de Gabriel Jordá. Se le aisló y se le impidió de manera tan discreta como eficaz que pudiese abandonar el centro.
No sería justo recordar a Casa Guatemala como el lugar en el que se refugió huyendo de la Justicia un pedófilo. Casa Guatemala no sabía absolutamente nada del pasado de Jordá, porque el fugitivo llegó allí con su pasaporte en regla –nadie se lo quitó como medida preventiva–. Y cuando se supo quién era, la ONG hizo todo lo posible para que no pasase ni un minuto más con los niños allí acogidos. He tenido la oportunidad de conocer más a fondo estas últimas horas los entresijos de Casa Guatemala. He sabido que, por ejemplo, sus instalaciones fueron arrasadas en el terremoto de 1997 y que las han vuelto a levantar con el empeño y el trabajo de un puñado de voluntarios llegados de todo el mundo. He sabido que subsisten con un programa de apadrinamiento –ahora reducido a la mínima expresión por la crisis– y unos pocos colaboradores captados por los voluntarios y los responsables de la ONG. Me he enterado de que el Hotel Backpackers, situado cerca del hogar, es donde los niños criados en el hogar se labran un futuro... En las últimas 24 horas me han contado muchas historias sobre Casa Guatemala, sus voluntarios, sus fundadores, sus niños allí acogidos... Y todas son mucho más importantes que la de Gabriel Jordá.

8 de marzo de 2010

Un pederasta fugado de España cuida huérfanos en Guatemala. Esta semana en Interviú


Gabriel Jordá Correcher es un pederasta que fue detenido en 2007 por la policía durante la operación Saturno. Está a la espera de juicio, acusado de abusar de, al menos, tres niños y de grabar las imágenes de sus perversiones y difundirlas por la red. Pasó tres meses en prisión –de enero a marzo de 2007– y desapareció de España. Está desde el verano de 2007 en Guatemala, en un hogar para huérfanos llamado Casa Guatemala, situado en Río Dulce, en la provincia de Izabal, según revelamos esta semana en este reportaje de Interviú. Gabriel Jordá, que se hacía llamar Darzee en los foros pedófilos, trabaja como maestro en este orfanato, en el que hay niños de entre 4 y 16, alguno de ellos víctimas de abusos. Dos voluntarios españoles de Casa Guatemala denunciaron a Gabriel en la embajada de España en Guatemala por su comportamiento con los niños. Descubrieron, gracias a este reportaje de Interviú, quién era ese voluntario que se mostraba tan cariñoso con los niños más pequeños del hogar.
Un juez de Valencia dictó la semana pasada una orden de prisión contra Jordá. Ahora, españoles y guatemaltecos deben decidir cómo apartar al pederasta de los niños de Casa Guatemala.

1 de marzo de 2010

'La estrategia del agua', una novela muy recomendable y una gran historia de Lorenzo Silva


Acabé de leer hace un par de días La estrategia del agua, la nueva novela de Lorenzo Silva, que sale a la venta el 4 de marzo. El libro vuelve a estar protagonizado por la genial creación de Lorenzo, esa peculiar pareja de guardias civiles, Bevilacqua y Chamorro.
El libro tiene varias particularidades. La primera, que la acción se desarrolla por primera vez en Madrid, el lugar de residencia de los protagonistas. Por eso, conocemos más detalles de la vida cotidiana de los dos guardias, especialmente de Bevilacqua. Además, es la primera vez que Lorenzo Silva pone a sus sabuesos a resolver un caso basado en un suceso real. El autor lo deja muy claro en el epílogo del libro. La novela no es la historia del crimen de Miguel Ángel Salgado, pero "su sacrificio me lo sugirió".
Los lectores de este blog o de mis reportajes de Interviú conocéis bien la historia. Una historia terrible, de un hombre asesinado por un sicario simplemente porque luchó con todas sus fuerzas para recuperar a la hija que le habían arrebatado. La muerte de Miguel Ángel habría inspirado a cualquiera, pero sólo Lorenzo Silva es capaz de contar una historia tan buena como la que cuenta en La estrategia del agua.
Por último, debo agradecer aquí a Lorenzo el guiño que me ha hecho en esta novela. Muchas gracias. Todo un honor. Comprad el libro y averiguad de qué guiño hablo. Una pista aquí.

¿Informaciones que parten de la Audiencia Nacional?


"Confirmo que el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha hecho la oportuna gestión ante Venezuela para que dé una explicación ante estas informaciones que parten de la Audiencia Nacional". Esto es lo que ha dicho nuestro presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cuando se le ha preguntado por el auto del juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco en el que se acusa al régimen de Hugo Chávez de amparar a terroristas de ETA y de las FARC.
Lo que ha hecho el presidente del Gobierno es un enorme ejercicio de cinismo. Lo que ha hecho el juez Eloy Velasco es poner en negro sobre blanco, con membrete de la Administración de Justicia, lo que los servicios de información llevaban diciendo muchos años. En este blog, en Interviú, en Caracol Radio... En todos sitios donde escribo o participo he hablado de las conexiones de ETA con el régimen venezolano. Y si lo sé yo, imaginad lo que sabe un Gobierno, que cuenta con los servicios de información interior y exterior a su alcance.
Espero que, de un momento, a otro, el presidente Zapatero se lleve las manos a la cabeza y también ordene a su ministro de Asuntos Exteriores que pida explicaciones por las "informaciones que parten de la policía" y que acusan a Venezuela de estar convirtiéndose en un narcoestado, principal exportador de la cocaína que llega a España. Porque eso es tan verdad como que Chávez protege a etarras en su territorio.

22 de febrero de 2010

Dolores Martín Pozo seguirá en prisión hasta ser juzgada por el asesinato de su marido


Pronto se cumplirán tres años del asesinato de Miguel Ángel Salgado. El 14 de marzo de 2007, este hombre murió por los disparos hechos por un sicario, Charles Guarín Cercos, contratado por su mujer, la abogada Dolores Martín Pozo. Es un relato de hechos que no hago yo, sino la jueza instructora de Valdemoro en un auto firmado en los primeros días de este mes de febrero.
En el auto se decide la continuación del procedimiento por la ley del jurado, en contra de la opinión de los abogados de Dolores y Charles, que habían solicitado el sobreseimiento. Según las defensas de los dos principales acusados, todo el proceso
está basado en las declaraciones de Eloy Sánchez Barba, ex escolta de Ana Obregón e intermediario entre el sicario y la inductora del crimen. Para echar por tierra esta afirmación, el auto detalla a todos los indicios, las pruebas y los testigos que tienen los acusados en contra. En el escrito de la juez se relatan, desde las amenazas de muerte –de las que hay un testigo que ha sido amenazado– proferidas por Dolores a la salida del juicio en el que se dilucidaba la custodia de su hija, hasta el intento de asesinato que sufrió Miguel Ángel unos días antes de su muerte por parte de un coche en el que viajaban Eloy –¡ay, Sitel, Sitel!– y Guarín, pasando por el chantaje y la extorsión a la que el sicario sometió a Eloy, al que, por cierto, Sitel también sitúa en la escena del crimen en el momento del asesinato.
Así que todo parece indicar que pronto, Dolores Martín se sentará en el banquillo –al que llegará desde una prisión–, acusada de los delitos de amenazas, homicidio en grado de tentativa y asesinato y Guarín se enfrentará a los cargos de homicidio en grado de tentativa, asesinato y extorsión. Y será el jurado, no yo, ni la Guardia Civil, ni siquiera la jueza instructora, la que decida si Dolores encargó matar a su marido para evitar que le diesen la guarda y custodia de su hija.

21 de febrero de 2010

Entrevista con Lorenzo Silva, en Interviú


Feliz coincidencia. Hace 48 horas comencé a leer La estrategia del agua –a la venta el 4 de marzo–, la nueva novela de Lorenzo Silva, buen amigo y sensacional escritor. Y mañana, lunes, publico en Interviú la entrevista que le hice hace un tiempo. Elegí un lugar poco original, pero muy adecuado para la ocasión, para que Guillermo Navarro hiciese las fotos: el museo que la Guardia Civil tiene en el edificio de la Dirección General. Allí, ente uniformes de todas las épocas, armas y dioramas, estuvimos charlando una hora. Una pequeña parte de esa conversación es lo que publico mañana. Después de la entrevista, seguimos charlando, paseando...
Y es que, para mí, conversar con Lorenzo es una experiencia siempre enriquecedora. Aquel día hablamos de literatura negra y criminal –por supuesto–, de periodismo, de la guerra en Afganistán y en Irak, de la Guardia Civil... Uno no se cansa nunca de charlar con él. Gracias a aquella conversación, leí Mc Mafia, compré el primer libro de La trilogía negra de Estocolmo de Jens Lapidus... Y es que gracias a Lorenzo Silva muchos descubrieron, por ejemplo, a Stieg Larsson o a Maj Sjowall y Per Wahloo...
Pero, por encima de todo, Lorenzo Silva es un tipo generoso. Hace ya bastantes años, cuando él seguía compatibilizando la literatura con el ejercicio de la abogacía, me cité con él en un bar. Había leído sus primeros libros protagonizados por Chamorro y Bevilacqua, su pareja de guardias civiles, y una novela que me fascinó, La flaqueza del bolchevique. Yo llevaba debajo del brazo el manuscrito de nuestro primer libro, Así son, así matan. Avergonzado, casi como un crío, se lo entregué y le dije que nos encantaría que lo prologase.
En unas dos semanas me entregó mi manuscrito –con unas cuantas erratas corregidas– y su prólogo. Fue una de las mayores alegrías que me ha proporcionado este oficio: ese prólogo y la posibilidad de conocer a Lorenzo. Gracias, una vez más.

15 de febrero de 2010

Ponencia en el XI Congreso de Periodismo Digital


El próximo 11 de marzo participaré en una ponencia del XI Congreso de Periodismo Digital que se celebrará en Huesca. Bajo el título Sucesos: una especie en extinción (así, sin interrogaciones), Mayka Navarro, Jesús Duva y yo debatiremos sobre nuestra especialidad, moderados por Jaime Armengol, director de El Periódico de Aragón.
Sentarme en una mesa a debatir sobre la información de sucesos con Jesús –mucho más para mí que un maestro– y con Mayka –una de las mejores reporteras del gremio–, dos representantes de medios tan importantes como El País y El Periódico, es todo un lujo. Si además, la cita es en un foro como el Congreso de Periodismo Digital de Huesca –convertido desde hace años en referencia para todos los que tenemos algo que ver con los medios–, no me queda más remedio que agradecer a su organización su invitación y prepararme a disfrutar del Congreso y de la ponencia. Allí os espero.

Madrid bajos fondos, nuevo blog de sucesos


Doy desde aquí la bienvenida a un blog sobre información de sucesos que se ha puesto en marcha hace unos días en elmundo.es. Los responsables de Madrid bajos fondos son los dos titulares de la cartera de sucesos en el periódico, Pablo Herráiz y Luis Fernando Durán, dos buenos reporteros de un género que, si gente como ellos y otros pocos no lo evitan, está en peligro de extinción.

Me alegra saber que el medio de comunicación líder en Internet en España se preocupa de los sucesos y da cabida en su web a la información más pura y más difícil que hay en el periodismo. Bravo por los responsables de la web –Fernando Baeta y Fernando Mas– y por los dos compañeros, Pablo y Luisfer. Enhorabuena y aquí os dejo enlazados en este humilde blog.