8 de abril de 2009

La fuga de Bushi


Leo lo ocurrido con Bushi, el ladrón albanés que se hizo famoso como dirigente de la banda que asaltó el domicilio de José Luis Moreno, y no me sorprende absolutamente nada. Ni a mí ni a los policías especializados en la lucha contra la delincuencia organizada. Los mismos agentes de policía que arrestaron a Bushi y a los suyos se lo han tomado hasta con sentido del humor. Me recordaban estos días que el mismo Bushi fue puesto en libertad tres veces por otros tantos jueces antes de ser acusado del robo en casa del magnate telvisivo. Y eso pese a tener una petición de extradición, a ser detenido saltando la valle de un chalé, a llevar una pistola...
Los policías que combaten la delincuencia organizada claman en el desierto desde hace muchos años. Los jueces no parecen tan sensibilizados ante esta realidad como Rubalcaba cuando fue a hacerse una foto con Moreno y los responsables de la investigación. Cuántas veces, jueces de toda España han dado libertades a individuos con decenas de robos con fuerza, sin tener en cuenta que se trata de verdaderos profesionales, de organizaciones con estructuras piramidales y agrupadas con el único fin de delinquir.
Ahora, con la fuga de Bushi, la Guardia Civil echa la culpa a la policía; el juez a la policía; la policía a la Guardia Civil... Como siempre en España, nadie es capaz de asumir su responsabilidad en el error. Y Bushi debe estar llamando a todos sus amigos albaneses: "Venid para España, que esto es un chollo". Por cierto, llamadas parecidas ya las han escuchado muchas veces los policías dedicados a la lucha contra le delincuencia procedente de Europa del Este.