11 de noviembre de 2009

Ha muerto Cándido Ortíz, uno de los asesinos de Anabel Segura


Un lector de este blog me lo apuntó hace unos días y hoy lo he confirmado: Cándido Ortíz Añón, uno de los dos asesinos de Anabel Segura, murió el pasado 26 de junio en la prisión de Ocaña, donde cumplía una pena de 43 años y diez meses por el crimen de Anabel, ocurrido el 12 de abril de 1993.
Candi, amigo de la infancia de Emilio Muñoz Guadix, el otro asesino, murió a consecuencia de un infarto. Había disfrutado ya de varios permisos y llevaba encarcelado desde septiembre de 1995, cuando la policía detuvo a los dos criminales y encontró los restos de la joven, asesinada el mismo día que fue secuestrada.
El abogado de Cándido quiso presentar a este fontanero durante el juicio y después, como la parte débil de la pareja de delincuentes, como alguien aterrorizado por la psicopatía criminal de Emilio. Pero Candi tuvo mucho tiempo para entregarse a la policía –más de dos años–. Él participó en el asesinato de Anabel, intentó en dos ocasiones cobrar el rescate que le pidieron a los padres, cuando la joven ya llevaba muerta mucho tiempo, y no se inculpó del crimen hasta que la policía le detuvo.
Alguien hablará de justicia divina. A mí, sinceramente, los catorce años que Candi ha pasado entre rejas me parecen un castigo muy suave para alguien que cometió un crimen tan abyecto.