24 de febrero de 2009

El móvil del crimen de Marta, esta semana en Interviú


Mientras las televisiones se dedicaban a buscar menores para llevar a los platós y a poner una cámara y un micrófono a cualquier desquiciado, en Interviú hemos intentado hacer periodismo de un asunto tan prostituido por los medios como el crimen de Marta del Castillo. Lo que contamos esta semana son las explicaciones que Miguel Carcaño ha dado para matar a su ex novia y lo que la investigación policial, que ya está más que acabada, apunta como las razones que provocaron la discusión que terminó con la muerte de la chica.
Llega ahora la hora de los abogados y de los jueces. Son ellos los que estarán bajo los focos. Ellos y el padre de Marta, convertido ahora en un nuevo ariete, esta vez en busca de una reforma constitucional que abra la puerta a la cadena perpetua. No estoy contra la cadena perpetua. En países tan cercanos a nosotros como Francia, existe para determinados casos. Sin embargo, sí creo que abrir el debate tras un crimen como éste es un error. Todas las sociedades, hasta las más avanzadas, sufren crímenes tremendos, inexplicables. Hace poco estábamos hablando del de Mari Luz Cortés, por ejemplo, y tras él también se pidieron reformas legales. Pero Miguel Carcaño no es Santiago del Valle. El asesino de Marta es un asesino. Sin duda. Pero, ¿un asesino mata con un cenicero? Miguel no era violento, ni tenía antecedentes, ni fraguó un plan para matar a su ex novia. Debe pagar por lo que ha hecho ahora. Santiago, por el contrario, es un depredador que había dado claros síntomas de su comportamiento: había atacado a otras niñas, hasta a su propia hija. ¿Cadena perpetua para los dos?