31 de diciembre de 2008

Violencia de género y corrección política


Es momento de balances y de resúmenes. En mi terreno, he visto que varios periódicos han destacado el elevado número de mujeres víctimas de la violencia de género durante el año que hoy finaliza: 71 o 72, según el periódico que se lea. Sólo alguno de estos medios destaca un dato que, para mí, es el más relevante y es que entre el 40 y el 45 por ciento de los crímenes han sido cometidos por extranjeros, cuando la población foránea no llega al diez por ciento en España.
Año a año, las mujeres inmigrantes han ido engordando la nómina de fallecidas por violencia de género, pero a mayor gloria de la corrección política este hecho apenas se ha destacado. Al final, este exceso de celo para salvaguardar las esencias de la corrección, las alianzas de civilizaciones y demás monsergas, ha convertido a las mujeres inmigrantes en las verdaderas víctimas de esta mojigatería.
Tengo una conocida –profesora de profesión– que se dedica a ir impartiendo clases en los colegios a los niños de primaria para explicar a los hijos de inmigrantes que, aunque en casa vean como su padre le pega una tunda a su madre, ellos no deben hacerlo. A ver si acabamos ya con tanta corrección, multiculturalismo y estupideces varias y protegemos a las mujeres sudamericanas y marroquíes que llegan a nuestro país en busca de una vida mejor para ellas y sus familias. Ellas están más indefensas que nadie, porque llegan desde países donde el rol del hombre es de absoluta dominación y, al llegar a nuestro país, sus maridos son incapaces de asumir que esto es occidente, que aquí hay reglas y hay un valor muy importante y que ha costado mucho lograr: la igualdad entre hombres y mujeres. Y que nadie me hable de respeto a las culturas.