1 de diciembre de 2007

El verdadero rostro de las FARC


Disfrazados de guerrilla marxista, los narcoterroristas de las FARC son un grupo que ha gozado del beneplácito, cuando no de la adulación, por parte de determinados sectores de la izquierda española. Ayer vimos su verdadero rostro: el de torturadores, criminales y sádicos terroristas. La cara de Ingrid Betancourt nos enseñó la verdadera cara de los criminales de las FARC. Pero como Ingrid hay otras 600 personas privadas de su libertad, alejadas de sus familias, atadas a árboles y sometidas a toda clase de vejaciones. Lo más estremecedor de todo es el calificativo que los terroristas emplean para sus secuestrados de más valor: canjeables los llaman. Son diputados, contratistas americanos... Todos ellos sufren un trato vejatorio, son castigados ante cualquier intento de fuga o, simplemente, ante cualquier acto de rebeldía, imprescindible para mantener una dignidad de que los narcoterroristas intentan arrebatar a sus víctimas. ¿Qué harán con los no canjeables? Probablemente, lo que hicieron con Daniela Vargas, una niña de catorce años que estuvo secuestrada un año: desfigurarla la cara y asesinarla a puñaladas.
Yo espero que los mismos que alzan las voces y las plumas contra aquellos "gobiernos que practican la tortura y violan sistemáticamente los derechos humanos", la alcen ahora con la misma energía. ¿O no?