9 de septiembre de 2008

El accidente de Barajas y el periodismo de sucesos


De vuelta al trabajo desde hace unos días, os confieso que me daba pereza comenzar con el blog. Volví al trabajo cuando ya había pasado una semana desde el accidente de Barajas. Así que esos primeros días fui sólo un lector. Un lector atónito, eso sí. Gente con mucho más talento que yo ya ha escrito del tema. El accidente ha sacado, una vez más, lo peor del periodismo. Por una parte, el periodismo de especulación, es decir, aquel destinado a llenar horas de tele o páginas de periódicos simplemente especulando, apuntando posibles causas sin el menor rigor, dando voz a cualquier pelagatos con nula cualificación. Y, por otra, el repugnante ejercicio de la recogida de declaraciones en momentos como el de entrar a identificar el cuerpo de un familiar. Se les ponía el micro y se daba voz a cualquier persona, por rota que estuviese...
Y así están las cosas. Y se volverán a repetir. Algo se quebró el día en el que los programas que habitualmente se dedicaban a abordar asuntos del corazón, comenzaron a introducir sucesos. Y la quiebra dura hasta hoy. En un corto espacio de tiempo uno puede ver a Belén Esteban hablando de cualquier jilipollez y, sin solución de continuidad, a un supuesto experto en sucesos hablando del crimen de Fago, de Tony King o de las causas del accidente de Spanair.
Naturalmente, hay excepciones. Una vez más, el impresionante trabajo de ABC –¡qué sección de sucesos!– ha empequeñecido al resto de colegas y, cómo no, un medio extranjero, el Wall Street Journal, ha sido el primero que ha hablado con cierto fundamento sobre las causas del accidente. Qué pena, pero es lo que hay. Volveré más optimista y positivo. Lo prometo.

2 comentarios:

mayka dijo...

Vaya por delante mi satisfacción por la vuelta de Manu.... la ausencia de su afilada pluma empezaba a tener efectos peligrosos en mi verano laboral.
De entrada, vaya también por delante mi reconomiento más sincero y humilde hacia Cruz Morcillo, redactora de ABC, a la que no tengo el gusto de conocer, pero a la que leía cada mañana desde el pasado 21 de agosto colocando su diario el primero de la pila. La mejor, sin duda. En cuanto a información policial sobre el caso ha barrido. Marlasca, aquí coincidimos. Pero tronco, no ningunees al resto de esta manera. Vale, es verdad, los americanos se han apuntado un tanto con los flaps! Pero no te precipites, querido Marlasca. Primero, esperemos un poquitin a ver si realmente es cierto que lo que publicaron es el resultado del primer vaciado de la caja negra del MD-82. La teoría del Wall Steet Journal, por mucho fundamento que para ti tenga, no justifica solo la caída de un avión. Faltan cosas. Dentro de ese avión falló algo que no sabemos todavía. Y claro que los flaps no ayudaron, pero solo los flaps, el sensor de la temperatura exterior y una reversa inutilizada no justifica el accidente. Y otra casa, querido y admirado maestro, te aseguro que ha habido gente que se ha esmerado en escribir sin especular y en intentar contar las cosas sin jugar a ser técnicos aéreos por un día. Y gente que ha intentado plantear hipótesis, y advirtiendo que se trataba de eso, de hipótesis o especulaciones, a partir de los pocos datos que se tenían confirmados.
Otra cosa es el tratamiento que algunos han dado o hemos dado a los familiares de las víctimas. Aquí todos deberíamos hacer una gran reflexión sobre lo que se está haciendo, preguntando y emitiendo.
En fin... me voy a dormir que es muy tarde.
Bienvenido de nuevo a tu casa.
Te añorábamos.

Sara dijo...

Precisamente escribí un artículo con la misma idea que planteas tú aquí para un examen de "redacción perodística" (impartida por un doctor en biología o algo así...) y, cosas de la vida, me suspendieron.
Enhorabuena por tu blog y vuestro libro Así Son, Así Matan. Genial.

Sara