12 de noviembre de 2007

Los takfires siguen amenazando España


La corriente del islam takfir wal hijra (anatema y exilio), a la que pertenecían una gran parte de los terroristas del 11 de marzo, sigue amenazando España. Esta semana, en Interviú, podéis leer un reportaje en el que explicamos qué es el takfir y cómo la policía busca a personas relevantes que sigan esta rama del islam, la más peligrosa dentro del salafismo.
Parece que una parte de la lección del 11-M sí se ha aprendido y ahora el control de las mezquitas es casi absoluto por parte de las fuerzas de seguridad. Los imanes no se quieren ver en problemas y vigilan cualquier infiltración radical entre sus fieles. Pero eso no anula el peligro de los takfires, entre cuyas principales reglas está la de ocultar su condición de integrista. Según sus cánones, están autorizados a no dejarse barba, a beber alcohol, a correrse juergas con mujeres e, incluso, a pasear un perro, el animal maldito dentro de la religión musulmana. Todo ello, naturalmente, si ayuda en el supremo objetivo de la yihad. Por eso, los takfires hacen su labor de captación en pequeños oratorios, pisos, locales o garajes, donde lanzan sus incendiarias soflamas en busca de candidatos para unirse a sus filas.
El asunto de los takfires viene muy a cuento ahora que tanto se está hablando de la autoría intelectual de los atentados del 11 de marzo. Al takfir pertenecían Serhane, el Tunecino –según declararon varios de sus más allegados durante la instrucción sumarial–. El hecho de que unas semanas antes de los atentados se afeitase la barba y se convirtiese en inseparable de un traficante de drogas como Jamal Ahmidan cuadra perfectamente con el modus operandi de los takfires, que también justifican la delincuencia si sirve para llevar a cabo la guerra santa. Otros personajes dentro de la trama del 11-M a los que la policía considera takfires son los hermanos Almallah Dabas, Fouad el Morabit y Basel Ghalyoun, o lo que es lo mismo: la casa de Virgen del Coro no era otra cosa que un nido de la corriente takfir.
Tenéis mucha más información sobre el tema en el número de esta semana de la revista Interviú.