1 de marzo de 2008

El ejército colombiano mata el número dos de las FARC. Ingrid Betancourt sigue muriendo día a día


Luis Edgar Devia, alias Raúl Reyes, portavoz internacional y número dos de la narcoguerrilla de las FARC, ha muerto en una acción desarrollada en territorio ecuatoriano por el ejército colombiano. En la incursión han muerto otros dieciséis terroristas de las FARC. Todos los cadáveres han sido recuperados por los militares colombianos, que entraron en territorio de Ecuador tras el permiso que el presidente Correa dio a su homólogo, Álvaro Uribe.
Raúl Reyes era la cara amable de los asesinos de las FARC y fue el principal negociador en las conversaciones de paz que entre 1998 y 2002 mantuvieron los narcoterroristas con el ejecutivo colomnbiano. Pese a su cara amable, el terrorista abatido a primeras horas de esta mañana, estaba buscado, según informa elpais.es por delito de violación y acto sexual violento, terrorismo, rebelión, destrucción de bienes protegidos, secuestro, reclutamiento ilícito, hurto calificado, apoderamiento de aeronave y tráfico de estupefacientes.
La muerte de Raúl Reyes y todos los secuaces que han muerto con él demuestra varias cosas. Demuestra que el gobierno colombiano no está dispuesto, y hace bien, a tolerar más chantajes de las FARC, que han hecho hace unos días una nueva entrega de rehenes y que matan día a día a Ingrid Betancourt. Las revelaciones hechas hace unos días por los secuestrados hablando sobre el estado de salud de loa francocolombiana y, sobre todo, la carta en la que confiesa que "la muerte es una opción dulce", me dejaron sin palabras. Preferí no escribir sobre el tema para no llenar este blog de insultos y palabras gruesas. Pero hoy estoy algo más contento. Hay diecisiete criminales menos en Colombia, un país que no merece lo que le hacen gente como Raúl Reyes.