7 de marzo de 2008

Mondragón, territorio comanche; terriotrio de los chivatos de ETA


Isaías Carrasco, de 43 años, cobrador de un peaje de autopista, ha sido la última víctima de ETA. Los terroristas le han disparado por la espalda cuando salía de casa con su mujer y su hija. Era un blanco muy fácil; el ex concejal socialista había renunciado voluntariamente a su escolta. Bastaba esperar a que saliese de casa y matarle. Así de sencillo. Y si el blanco vive en Mondragón, aún más fácil. Allí gobierna ANV, gracias al apoyo, por cierto, de Izquierda Unida. Y Mondragón es un territorio plagado de chivatos de ETA, de esa gentuza que avisa cuando un concejal se queda sin escolta o de dónde están las viviendas de los policías o los guardias civiles que viven allí. Isaías ha sido víctima de los matarifes de ETA y de sus chivatos. Y esos no suelen acabar entre rejas.