28 de abril de 2008

La jueza Carasol y la prensa


La jueza Elena Carasol Campillo es la instructora del apasionante crimen del que Mayka Navarro (en la foto), mi amiga y compañera de El Periódico, daba todo tipo de detalles en la edición del domingo del diario catalán. Pues bien, a su señoría le ha debido molestar profundamente que Mayka haga su trabajo como es debido, hasta el punto de que su señoría ordenó a varios medios de comunicación que se abstuviesen de informar sobre el crimen y llamó a declarar a la reportera. Ridículo, máxime cuando María Ángeles Molina está encarcelada desde hace mes y medio, acusada de la muerte de Ana María Páez Capitán. ¿Qué pruebas va a destruir la detenida? ¿Qué secreto relevante va a poner al descubierto ahora la periodista? Conozco bien a Mayka y estoy seguro de que tenía toda la información hace tiempo. Y no publicó una línea hasta que estaba segura de que no perjudicaría a nadie. Esa es una norma escrita a fuego en la piel de los que nos dedicamos a los sucesos. Y Mayka la cumple a rajatabla.
Todo es más ridículo cuando uno se entera, leyendo El País de hoy, que la susodicha magistrada es uno de los jueces más lentos de Cataluña. Y cuando uno se entera de que prohibió a la prensa el acceso a un juicio de faltas. O de que la jueza citó a 130 policías a declarar y no les atendió porque se fue de vacaciones... Tengo un buen amigo que dice que sólo hay una profesión con menos capacidad de autocrítica que los periodistas: los jueces.