25 de enero de 2008

La ingenuidad de Saura


Se ha hablado mucho esta semana del patinazo del consejero de Interior del Gobierno catalán, Joan Saura. Investido de un relativismo y de un buenismo muy extendido entre la izquierda española, aseguró que la célula paquistaní desarticulada en Barcelona "no tenía previsto cometer atentados de forma inminente". En menos de 24 horas, el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno le contradijo al señalar en su auto de prisión que los terroristas pensaban atentar el pasado fin de semana. ¿Estaba Saura mal informado? ¿Le engañó Alfredo Pérez Rubalcaba? Lo cierto es que no creo que el ministro del Interior, perteneciente al partido que gobierna Cataluña junto al de Saura, le quisiera meter un gol al consejero. Creo que más bien, Joan Saura habló más de la cuenta, empujado, seguramente, porque él prefiere pensar que de verdad nadie quería cometer un atentado suicida en Barcelona. Saura debe ser de los que piensa que entre la numerosa colonia paquistaní que reside en Cataluña no debe haber nadie capaz de cometer una matanza en la tierra que los ha acogido, donde crecen sus hijos y donde muchos de ellos se han labrado un futuro. Pero Joan Saura se equivoca. Muchos londineneses pensaban lo mismo que él antes del 7-J y se dieron de bruces con la realidad. Es hora de que Saura y los suyos también espabilen.