15 de febrero de 2008

La maldita segunda enmienda vuelve a provocar una masacre en un campus universitario


Aún no ha pasado un año de la matanza de Virginia Tech, donde 33 personas murieron tiroteadas por un sociópata. Ayer, otros seis jóvenes universitarios fallecieron en un campus del estado de Illinois. El autor de los disparos ha sido identificado como Stephen Kazmierczak, un ex estudiante de esta universidad. Llevaba un rifle y dos pistolas, armas con las que pudo disparar más de cincuenta veces, alcanzando a 22 personas, seis de las cuales fallecieron.
Otra vez. La historia repetida una y mil veces: el antisocial que decide tener su minuto de gloria y que para ello organiza una matanza. Y en aras de su objetivo, no tiene más que acercarse a una tienda y adquirir las armas que considere necesarias para llevar a cabo su misión postrera.
Aborrezco a Michael Moore. Creo que es un realizador que toma por imbéciles a todos sus espectadores y que manipula de forma casi grotesca. Por eso, sus argumentos de Bowling for Colombine no me valen para explicar el auge de las armas en Estados Unidos. Es cierto que la segunda enmienda de la Constitución de los Estados Unidos dice textualmente que "no se violará el derecho del pueblo a poseer y portar armas". Pero esa enmienda también dice, en sus primeras palabras: "Siendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un estado libre..."
Es tiempo de elecciones en Estados Unidos. Las elecciones más apasionantes de los últimos treinta años. Quizás, sea el momento de que algún candidato se atreva a poner límite, no a la Constitución, pero sí a los crímenes que se cometen gracias a esa maldita segunda enmienda.

1 comentario:

Vanessa dijo...

Muy buena apreciacióm, pero no se si visteis el reportaje de "Cuatro" donde fueron a una convención de fin de semana en EEUU de armas y allí hasta los niños probaban a tirar, pero no sólo pistolas sino de todo. Cuando el se enteraban que en España eso no existía (el poder tener armas) decían no poder vivir en un país como el nuestro, que menuda mente..en fín creo que eso es un tema muy arraigado en su sociedad